El costo del fuego: supervivencia y biodiversidad en riesgo en Chile y Bolivia
- generacionesperanz5
- 22 ene
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Como los incendios forestales amenzan los ecosistemas y el bienestar humano
Publicado: 22/01/2026
Redacción AJNAB: Brenda Sainz, Vanessa Santos
Fotos/Video: BBC Mundo, Jerjes Suárez, Elay Diario Digital Riberalteño
Desde el pasado 17 de enero, una serie de incendios forestales de gran magnitud afecta al centro y sur de Chile, que en pocos días dejó un saldo humano y material sin precedentes, lo que suma una crisis humanitaria que agrava la emergencia ambiental. En Bolivia, hechos similares vienen afectando a lo largo de los años no solo la biodiversidad del país, sino también la economía y el bienestar social de ciudades y comunidades enteras.
Chile en emergencia: las consecuencias del fuego
Entre las regiones más afectadas del país se encuentran Biobío, Ñuble, La Araucanía y O’Higgins. Registros señalan que los incendios cobraron 20 vidas, dejando cientos de heridos, 7.237 damnificados y calcinando más de 38.000 hectáreas. Entre los daños materiales se destacan barrios completos arrasados por las llamas y varias unidades educativas inutilizables. Esto agrava una crisis social sobre la ya crítica emergencia ambiental.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno chileno decretó el estado de catástrofe en dos regiones del país devastadas por el fuego, mantuvo las alertas máximas y los toques de queda nocturnos. Las condiciones climáticas extremas, altas temperaturas cercanas a los 38 °C, fuertes vientos y una sequía prolongada, dificultaron las labores de control y favorecieron la rápida propagación de los incendios.

Devastación provocada por los incendios forestales registrados en Chile. Fuente: BBC Mundo
Especialistas del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) señalaron que más del 93 % de los incendios forestales en Chile están vinculados a la acción humana, ya sea por negligencia o por acciones intencionales, la expansión de las zonas de transición entre espacios naturales y áreas urbanas, junto con un modelo de gestión del paisaje caracterizado por plantaciones extensas y homogéneas, altamente combustibles. Este escenario ha incrementado la frecuencia e intensidad de incendios catastróficos en los últimos años en el vecino país.
Testimonios recogidos en las zonas afectadas describen escenas de evacuaciones caóticas, humo tóxico y la pérdida de familiares, mascotas y, en algunos casos, de todas sus pertenencias personales. Para muchas familias, el fuego no solo consumió viviendas, sino también a sus seres queridos, medios de vida y la sensación de seguridad.
Los incendios forestales también provocan tragedia y destrucción en Bolivia
Tal como señalan los expertos del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), los constantes incendios forestales que afectan a Chile no son un hecho aislado en la región. Bolivia también enfrenta desde hace años un escenario igual de devastador debido a incendios forestales cada vez más extensos, letales y frecuentes. Si bien durante el 2025 se registró una reducción significativa de la superficie afectada en comparación con 2024, las consecuencias ambientales y sociales acumuladas de los incendios de años anteriores siguen presentes y el riesgo de nuevos eventos, incluso más críticos, persisten en el país.
Según el informe de la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA), los incendios forestales en Bolivia han mostrado una tendencia creciente durante las últimas dos décadas. En años como 2004, 2005 y 2010, la superficie quemada superó los tres millones de hectáreas, incluso se llegaron hasta los seis millones en 2010, mientras que, en 2019, el fuego consumió más de cinco millones de hectáreas.
Sin embargo, el año 2024 marcó un punto crítico. Más de diez millones de hectáreas fueron afectadas a nivel nacional, convirtiéndose en uno de los peores desastres ambientales registrados en el país. El avance del fuego se duplicó respecto a años anteriores, pasando de un promedio de 1,5 km por día a aproximadamente 3,5 km diarios, impulsado por condiciones extremas de sequía y vientos intensos.
Los departamentos más golpeados fueron Santa Cruz, concentrando aproximadamente el 65 % de la superficie afectada; Beni, Pando, Cochabamba, La Paz y Chuquisaca. Municipios con alta riqueza biológica y cultural, incluyendo territorios indígenas y áreas protegidas, sufrieron pérdidas irreparables de bosques, fauna y medios de subsistencia para sus comunidades.

Jerjes Suárez - médico veterinario, zootecnista y cirujano, recorrió kilómetros de bosque durante los incendios forestales de 2019 para rescatar animales y donde evidenció la magnitud de la destrucción sobre la fauna silvestre. Fotografía: Jerjes Suárez, publicado en una nota de la Red Erbol.
Diversos estudios y reportes de organizaciones ambientales, señalan que la expansión agroindustrial en Bolivia se encuentra estrechamente vinculada con el incremento de los incendios forestales y la deforestación por medio de la ampliación de la frontera agrícola, la facilitación del cambio del uso de suelo a través de políticas públicas y normativas (conocidas como “leyes incendiarias”) que posicionaron a Bolivia entre los países con mayor incidencia de incendios forestales a nivel mundial. Los datos son contundentes: entre el 2018 y 2022, la expansión agrícola y pecuaria fue responsable del 97% de la deforestación en Bolivia, demostrando que las empresas y propietarios de terrenos medianos son los principales responsables, y no las comunidades indígenas o campesinas como algunos actores intentaron señalar en su momento.
Se debe tomar en cuenta, que además del daño ambiental, diversos reportes institucionales documentaron conflictos sociales relacionados a los incendios. En algunos casos, el caos generado por la emergencia fue aprovechado para realizar quemas ilegales, tráfico de fauna silvestre, ocupaciones de tierras y desmontes no autorizados, intensificando tensiones históricas sobre el uso y la tenencia de la tierra.
Cuando no solo la naturaleza es la víctima: impactos de los incendios en la población boliviana
El informe de REDESCA remarca que los incendios forestales de 2024 no afectaron a toda la población por igual. Por el contrario, tuvieron impactos diferenciados y desproporcionados sobre grupos que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad.
Desde el punto de vista ambiental, la pérdida masiva de bosques comprometió servicios ecosistémicos esenciales, como la regulación del clima, la captura de carbono y la protección de cuencas hídricas. La destrucción de hábitats afectó a numerosas especies, siendo algunas de ellas endémicas o en peligro de extinción.
En el plano social y cultural, los pueblos indígenas y comunidades campesinas fueron los más afectadas. Para estos sectores, los incendios significaron la pérdida de territorios, medios de subsistencia y sus prácticas culturales, sus formas de organización y a su relación ancestral con la naturaleza. A todo esto, se suman las amenazas, acoso y hechos de violencia vinculados al tráfico de tierras y otras actividades ilegales donde se explotan recursos naturales. En junio de 2025, delegaciones de pueblos indígenas de todo el país expresaron estas preocupaciones a través de una resolución donde interpelaron a la clase política, denunciando un modelo económico basado en el extractivismo desde tiempos de la república hasta el actual Estado Plurinacional y la constante vulneración de sus derechos individuales y colectivos, amenazando incluso con su extinción.

Comunario observando con impotencia cómo el fuego consume su casa en la comunidad de Nueva Generación en Riberalta – Beni durante los incendios forestales de 2024. Fotografía: Elay Diario Digital Riberalteño. Extraído de la página de la ONG Nativa Naturaleza Tierra y Vida.
Los impactos en la salud también fueron significativos. La contaminación del aire, con concentraciones peligrosas de partículas finas, agravó enfermedades respiratorias y cardiovasculares, afectando con mayor intensidad a niños, personas adultas mayores y personas con enfermedades prexistentes. En algunas ciudades, la calidad del aire alcanzó niveles considerados peligrosos según parámetros internacionales.
Desde una perspectiva económica, los incendios profundizaron la pobreza en zonas rurales, destruyeron viviendas, cultivos, ganado e infraestructuras básicas, y limitaron el acceso a alimentos, agua y servicios esenciales. Estos efectos se vieron agravados en contextos de migración, desigualdad de género, entre otros.
Propuestas y caminos para enfrentar la crisis en Bolivia
Debido a esta situación, diversas organizaciones han planteado la urgencia de transformar el enfoque de respuesta a los incendios forestales. La Fundación Tierra, por ejemplo, propone una serie de acciones estructurales orientadas a la prevención y a la gestión integral del fuego. Entre ellas se destacan el fortalecimiento del monitoreo y la fiscalización de la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT), la focalización de acciones preventivas en zonas históricamente afectadas y la realización de auditorías técnicas y jurídicas independientes sobre las autorizaciones de desmonte y quema.
Asimismo, se establece la necesidad de transparentar los procesos de asentamientos en tierras fiscales y conformar comisiones conformadas por autoridades y pueblos indígenas para verificar irregularidades en territorios comunitarios. Otro elemento clave es la zonificación clara de las áreas aptas y no aptas para la agricultura mecanizada, promoviendo paisajes más diversos y resilientes al fuego.
Al mismo tiempo, en la Amazonía boliviana se están desarrollando proyectos orientados a un enfoque preventivo de los incendios. Iniciativas impulsadas por organizaciones sociales, sin fines de lucro y de cooperación internacional, se encuentran fortaleciendo brigadas comunitarias, sistemas de alerta temprana y las capacidades municipales de gestión de riesgos para impulsar la prevención y la participación local, ambos fundamentales para reducir los impactos de futuros incendios.
Fuentes consultadas:
Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA). Informe de la visita de trabajo a Bolivia sobre incendios forestales 2024.
Fundación Tierra (2024). Propuestas para prevenir incendios forestales tras el desastre histórico en Bolivia.
BBC Mundo; El País; CNN en Español (2026). Cobertura especial sobre incendios forestales en Chile.
Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Chile.
Agencia de Noticias Ambientales (ANA). Después de tres días de debate, la Contiocap emitió un manifiesto en el que advierte que el modelo extractivista de la república hasta llegar al Estado Plurinacional vulnera los derechos de pueblos indígenas y campesinos. El documento lo socializará con las y los candidatos a presidentes y vicepresidentes.
AJNAB – Agencia Juvenil de Noticias Ambientales Bolivia







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