El río Ibare se llena de vida: liberan 30 mil tortugas en el Beni
- generacionesperanz5
- 20 ene
- 2 Min. de lectura
Publicado: 20/01/2026
Redacción AJNAB: Nandy Romero
Fotos/Video: Reserva de la Biósfera Estación Biológica del Beni / POFOMA Beni

En una jornada marcada por la unión entre instituciones y comunidades, 30.000 tortugas fueron devueltas a las aguas del río Ibare, en el corazón del Beni. La actividad se desarrolló en Puerto Almacén, municipio de San Andrés, y reunió a autoridades departamentales, comunarios y voluntarios que trabajan por la defensa de la fauna silvestre.
El gobernador Alejandro Unzueta encabezó la liberación, resaltando que este tipo de acciones no solo fortalecen la biodiversidad amazónica, sino que también promueven la participación ciudadana en la conservación. La Dirección de Medio Ambiente del Beni, junto con efectivos policiales y organizaciones ambientales, garantizó que los ejemplares fueran liberados en zonas seguras del río, favoreciendo su adaptación al entorno natural.
La protagonista de esta iniciativa es la peta de río (Podocnemis unifilis), tortuga amazónica que cumple un rol esencial en los ecosistemas: dispersa semillas, mantiene procesos ecológicos y actúa como indicador de la salud de los ríos. Sin embargo, enfrenta amenazas graves como la contaminación, la fragmentación de hábitats y el tráfico ilegal de huevos y ejemplares.
Operativos recientes han demostrado que miles de huevos y tortugas son decomisados cada año, lo que evidencia la magnitud del comercio ilícito y la urgencia de medidas de repoblación.
La liberación masiva se enmarca en un programa integral de conservación que busca no solo recuperar las poblaciones naturales, sino también generar conciencia en las comunidades ribereñas sobre la importancia de proteger la fauna amazónica. En este esfuerzo convergen instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales como la Wildlife Conservation Society (WCS) y los propios habitantes locales. Esta articulación refuerza la premisa de que la conservación resulta más efectiva cuando se construye de manera colectiva e integrada con la sociedad.
La liberación de estas tortugas es mucho más que un número: es un símbolo de esperanza para la biodiversidad amazónica y para las generaciones jóvenes que están tomando un papel activo en la defensa de la naturaleza. Cada ejemplar que regresa a su ambiente natural contribuye a restablecer procesos ecológicos fundamentales y representa un paso hacia un futuro más sostenible para Bolivia.
Proteger nuestras especies y nuestros ríos es proteger nuestra propia vida. El compromiso de conservar la naturaleza debe ser una tarea de todos y todas, desde las comunidades locales hasta cada persona que ama y depende de un ambiente sano para vivir.
AJNAB - Agencia Juvenil de Noticias Ambientales Bolivia







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